28 de junio de 2010

Escucho atentamente con el corazon en la mano los sentimientos ajenos de los que me rodean, me compadezco de sus pesares, y me uno a sus alegrias como si la misma fuera mia. Y me doy cuenta de que no somos tan diferentes, hay puntos divergentes tan sencillos como respirar, pero otros mas afines y fuertes como las raices de un arbol antiguo. Veo y observo los pasos que doy, con mucho mas cuidado de lo que antes habia sido capaz de analizar, pienso con mas detenimiento las causas que me llevan a determinadas acciones y contemplo los resultados con admiracion por el esfuerzo realizado. Estos son tiempos de combate perpetuo, no se puede dejar nada para despues, porque el despues llega muy rapido y no hay reposiciones de ningun tipo.
Madurar es mas facil en estos tiempos que en los anteriores, ahora tambien es mas facil ver los propios errores, pero lo dificil esta en reconocerlos, enmendarlos y seguir atentos por si falta algun detalle que no haya quedado resuelto. Tambien me resulta mas facil y al mismo tiempo, complicado, ajustar planes a largo plazo, por la incertidumbre que me causa dicho futuro, no logro coordinar de forma coherente los anhelos. Que primero, que despues y asi sucesivamente, pero todo, todo, definitivamente todo me lleva a ese punto de partida y final, que aun despues de tantos años, malabares y cabriolas, sigue tan vigente como el comunismo en Cuba, pero por supuesto me gobierno mejor de lo que Fidel gobierna a los Cubanos.
De momento se ve todo tan claro, como un amanecer frente al mar, y al segundo siguiente, la estela de colores anaranjados cambian tan drasticamente a unos tonos oscuros y desesperanzadores, que no es facil seguir el ritmo a la secuencia, pero me sobrepongo, me animo y pongo una rodilla en el suelo si es necesario, para darme apoyo y poder levantarme de nueva cuenta.
No hay mal que por bien no venga, ni oscuridad que dure mil años, asi como sueño que no se olvide y anhelo que no se cumpla.
Hoy tengo ganas de escribir, de desahogar ese sentimiento tan tonto que me han provocado, y que me enfada no por el hecho de recibir insultos o palabras desagrables, me enfada porque va en contra de lo que estoy tratando de erradicar de mi mente y mi alma. Sentimientos negativos que solo atraen cosas negativas, personas negativas que no estan felices con sus vidas y buscan arruinar las de los demas con comentarios faltos de educacion, como si en primer lugar me interesara una pizca lo que tienen para decirme, sea bueno o malo, y despues vienen a decirme que si yo soy tal o de cual forma. Ignorantes! Ignorantes que me hacen retroceder en esa espiral caotica de pensamientos divergentes, pero yo les di ese poder, y yo se los puedo quitar, se los he quitado. No más, nunca más.
Habia pensado que quizas en algun momento habia sido tan mala como para que la gente me guardase rencor de alguna forma, siempre pensando que yo soy la causante de lo que se suscite en torno mio por el hecho de ser protagonista de un sentimiento para nada halagueño como el desprecio y el rencor. Pero tampoco habia pensado que la gente por si sola, es capaz de crearse historias y empeñarse en que la gente que ocupa sus historias, son la causa de sus desgracias adicionales. Hoy lo he comprendido, no hay mas ciego que el que no quiere ver, y yo fui muy ciega durante mucho tiempo, no tengo ni la mitad de culpa ante el comportamiento de la gente que me rodea, porque tanto ellos como yo, somos libres de decidir que historias crearnos y con que protagonistas enzañarnos.
No me han hecho daño el dia de hoy, lo intentaron, dos contra una, pero al final la paliza verbal que les meti fue suficiente para ponerme alerta sobre la calidad de trato que estaba dando a personas que ni siquiera se merecian el mas minimo trato de mi persona hacia la suya. No porque me sintiera mas santa o angelical que ellos, y no es que restara valor a mis acciones anteriores, pero el simple hecho de seguirle el juego a alguien con ese tipo de sentimientos era mas que suficiente para unirme a esa espiral de negatividad, de empaparme de su coraje y envidia.
Envenenarme segundo a segundo con los calidos desechos toxicos de sus palabras y sus acciones, busco alejarme de ese tipo en especial de personas, con mentes tan retorcidas y oscuras que ni ellos mismos ven por donde caminan, o lo que comen o siquiera lo que respiran, no ven nada por toda la mierda que los tiene embotados en sus propias mentes negativas. Ufff logre aislarme antes de que sucumbiera, vi un giron de luz y me aferre con fuerza, para escapar de las olas de oscuridad que lamian mi cuerpo con rapidez, proyectando su fuerza en mi cerebro, coordinando mis emociones para hacerlas librar una batalla estupida contra personas estupidas.
No tiene caso esforzarme de tal modo por segunda vez, y si vuelvo a caer en un comportamiento tan errado y aberrante como este, deberé castigarme con fiereza por permitir que dos bultos con un coeficiente intelectual menor a la suma de mi calzado me arrebataran esa luz que he ido recolectando este tiempo. La envidia es la suprema madre de la miseria, y es una pena que haya tanta gente tan miserable ...

Death Whisper

"Más vale haber amado y perdido, que nunca haber amado en absoluto." Shakespeare